COLLAR CALMANTE PERRO
Collar relajante antiestrés para perros (u opciones alternativas: Collar calmante canino / Collar tranquilizante natural perros)
¡Tranquilidad, contención y equilibrio emocional para ayudar a tu perro a superar el estrés, los miedos y la ansiedad por separación!
El Collar Calmante para Perros es un accesorio antiestrés formulado con extractos herbales y aceites esenciales relajantes (como valeriana y lavanda o análogos de feromonas de apaciguamiento). Su sistema de difusión continua libera suavemente estos compuestos calmantes alrededor del cuello del animal, actuando directamente sobre su sistema sensorial para reducir la ansiedad provocada por fuegos artificiales, tormentas, viajes, visitas al veterinario, soledad o cambios de rutina, promoviendo una conducta serena sin recurrir a sedantes químicos.
Beneficios destacados:
Alivio natural de la ansiedad y el miedo: Ayuda a reducir comportamientos no deseados originados por el estrés, tales como ladridos excesivos, conductas destructivas, jadeos constantes, temblores o hiperapego.
Sin somnolencia ni sedación farmacológica: Favorece un estado de relajación y concentración natural sin entorpecer sus reflejos, su energía ni su estado de alerta diario.
Efecto prolongado hasta por 30 días: Liberación progresiva y constante de sus activos botánicos para mantener al perro equilibrado tanto dentro de la casa como en los paseos.
Ideal para situaciones desafiantes: Excelente aliado para períodos de adaptación a un nuevo hogar, llegada de un nuevo integrante, sesiones de adiestramiento o viajes en auto.
Ajuste ergonómico y adaptable: Correa de polímero flexible, suave con el pelaje y la piel, fácilmente recortable para ajustarse al tamaño de cuello de razas pequeñas, medianas o grandes.
Modo de uso: Ajustar el collar alrededor del cuello del perro dejando dos dedos de holgura respecto a la piel para asegurar su comodidad. Abrochar la hebilla y cortar la tira sobrante. Mantener colocado de forma continua durante períodos de estrés o cambio, y renovar cada 30 días para preservar su eficacia calmante.